Para
entender el estándar de la raza debemos conocer sus origines
y las funciones que realiza ó realizaban sus antepasados ya
que el estándar trata de describir un ejemplar ideal capaz
de cumplir adecuadamente sus funciones.
La historia de esta raza nos habla sobre la teoría de un perro,
algo más pequeño que el actual Labrador, llamado Saint
John proveniente de la isla de Terranova en Canadá, que ayudaba
en sus labores a los pescadores dado que era un excelente nadador.
El Labrador Retriever como raza bien definida nació en Inglaterra
gracias a la pasión y la habilidad de los criadores ingleses
que vieron en el antepasado del Labrador grandes cualidades para reforzar
las líneas de sangre de los perros de cobro.
Partiendo
de esta base el Labrador tiene una función original que es
la de servir al cazador buscando y recuperando la pieza abatida (de
ahí el término de RETRIEVER). Tiene que ser un perro
fuerte y resistente para pasar largas jornadas de caza trotando por
todo tipo de terrenos, con condiciones climáticas adversas
y nadando en ríos ó chapoteando en pantanos para recuperar
patos u otras aves y transportarlas en su boca.
Por
esto debe tener un doble pelo que impida que el frío llegue
a la piel, una cabeza grande con un hocico capaz de traer una pieza
que puede pesar el 10% de su peso. El cuello para sostener la propia
cabeza, la pieza cobrada y además mantenerla fuera del agua
debe ser potente así como el tren delantero que soporta todo
este peso descrito anteriormente.
El
patas traseras son las que mueven al animal por lo que deben ser anchas
y potentes, muslos muy desarrollados y rodilla bien angulada, de trote
más que de velocidad. La columna vertebral debe ser recta,
paralela al suelo, corta, encargada de transmitir este impulso para
mover el cuerpo que debe pesar entre 30-35 kg. el macho y 25-30 kg.
la hembra.
Las
patas tienen los dedos unidos por membranas, lo que habla de sus grandes
dotes para nadar. La cola gruesa en la raíz adelgaza gradualmente
hacia la punta (llamada de nutria) es corta y fuerte con un pelo denso
que le sirve como timón en el agua. El movimiento debe ser
desenvuelto, abarcando suficiente terreno al trotar.
Dotado
de un olfato muy desarrollado de una agudeza y memoria visual notables
es famoso por la delicadeza con la que coge a las presas entre sus
dientes (boca blanda).
Su
carácter siempre deseoso de complacer hará que siempre
quiera estar con su amo y estando con él será feliz
lo lleve donde lo lleve ya que se adapta con facilidad.
Esta
adaptabilidad y su deseo de complacer le ha llevado a ser famoso por
desarrollar con éxito muchas funciones sociales como perro
lazarillo para invidentes, perro de asistencia para minusválidos
físicos, perros antidroga, perro de rescate,... y por supuesto
como MASCOTA.