Reflexiones antes de la compra de un cachorro

Antes de dar el importante paso de comprar un perro de cualquier raza y especialmente de la que nos ocupa, no debemos olvidar que un perro no es ningún juguete, comprado por capricho, sino que es un ser vivo sensible que tiene sus necesidades. Un cachorro de Retriever es exigente en cuanto a tiempo y atenciones.

Estas son algunas preguntas fundamentales que debe plantearse
antes de la compra:


¿Conoce las características y necesidades de un perro de esta talla
y carácter?

Es muy importante no elegir la raza por oídas o porque está de moda, sino porque esté realmente convencido de que es el perro adecuado para usted.

¿Está dispuesto a sacrificar gran parte de su tiempo libre para dedicar a su nuevo amigo?
El verdadero Labrador es feliz estando con su amo y que este lo lleve a pasear al aire libre para desfogar su vitalidad natural.
El Labrador tiene mucha energía que gastar y necesita un tiempo diario de atención.

¿Las personas que le rodean comparten su decisión?
¿Toda la familia se muestra a favor de adoptar un nuevo amigo?
No hay nada peor, para usted y su perro, que vivir una situación forzada. Un Labrador vive de 10 a 14 años por lo que va a formar parte de su vida.

Otras informaciones:

El cachorro no es la única elección posible
para quien quiera un perro. Un perro joven o adulto nos ahorrará tiempo en su educación y posibles problemas en su época de crecimiento. El cariño que un perro pueda sentir por el dueño es idéntico a todas las edades, el adulto tardará algo más en adaptarse pero el resultado final será el mismo, nos entregará su corazón, su dedicación y fidelidad.

El pedigree
no solo nos servirá para presentar nuestro ejemplar en exposiciones de belleza canina, ya que su función principal es mostrarnos el árbol genealógico, como mínimo hasta la 3ª generación, lo que nos permitirá hacer un seguimiento de faltas y virtudes pero sobre todo de taras genéticas. Quien elige un Labrador busca un perro cariñoso, deseoso de complacer, obediente y fiable con los niños pero por desgracia no se puede estar seguro de encontrar estas características en un ejemplar sin pedigrí y sobre todo que no haya sido objeto de un proceso de selección orientado a mantener y mejorar su cualidades.

Enfermedades. El Labrador es en líneas generales un perro sano, rústico y fuerte. Pero como casi todo perro de pura raza tiene algunas taras genéticas no deseables. Quizás la más grave es la displasia de cadera, producida por la malformación de la articulación de la cadera. Se trata de una enfermedad genética (hereditaria) que también tiene factores ambientales y que influye como a otras razas grandes de rápido crecimiento. Se intenta evitar controlando a los reproductores (padres, abuelos, tatarabuelos, ... y cuantas más generaciones mejor) mediante la radiografía de cadera y su valoración por la asociación veterinaria de cada país. En España es AVEPA, que nos evaluará en letras las caderas de nuestro perro. Siendo la letra A-ausente, B-libre, C-leve, D-moderada, E-grave. Se aconseja criar solo con los 2 primeros grupos letras A o B.

En el caso Británico (BVA) se valora con números los grados de los distintos ángulos de cada cadera de forma independiente. Correspondiendo el número más bajo a la mejor articulación. No hay una clara relación entre que "x" grados de BVA suponga "x" letra de AVEPA. Se aconseja criar cuando la suma de las 2 caderas no supere los 16 grados.

Aún así nadie puede todavía asegurar cien por cien que de dos reproductores sanos salgan todos los cachorros sanos, ya que influyen mucha cantidad de genes, aunque se reduce mucho el riesgo.

Macho o hembra. Se dice que las hembras son más cariñosas y los machos más territoriales, pero en el caso del Labrador el trato cariñoso y la docilidad son una característica de la raza. La hembra entra en periodo de celo dos veces al año en las que sufre perdidas de sangre y que pueden sobrellevarse con unas braguitas que para tal fin venden las tiendas de mascotas. Durante este periodo suele atraer a todos los machos del vecindario por lo que se debe prestar especial atención en sus salidas. No se ha demostrado científicamente que sea cierto que para su salud deba tener como mínimo una camada. Al contrario, esterilizar a la perra hará que no tenga riesgo de padecer ciertas enfermedades y camadas no deseadas.

El macho por su parte puede producir escapadas si percibe el olor de una perra en celo, comportamiento nervioso y protagonizar rivalidades con otros machos.

Color del manto puede ser negro, chocolate ó amarillo, este último desde un tono pálido a un rojo zorro, y no hay ninguna diferencia entre ellos. El color del Labrador que usted adquiera es estrictamente un asunto de gusto personal aunque no tiene demasiado sentido querer a toda costa un cachorro de un determinado color ya que lo que realmente cuenta son las cualidades psicofísicas del perro.

Donde comprarlo. Mi opinión personal es la de comprarlo al criador, que podamos observar la tipicidad y carácter de los padres. La cría en cualquier perro de raza no es tan fácil y sencillo como unir macho y hembra. Hay que valorar muchas cosas y reflexionar sobre el cruce y sus posibles fallos y virtudes y evitar que se produzcan ejemplares atípicos que devalúen las maravillosas características de esta raza. Muchas razas han pagado muy cara su popularidad, cosa que sucede ahora con el Labrador y que hace que aparezcan muchas camadas y cachorros criados sin ningún tipo de conocimiento mínimo, ni siquiera el estándar de la raza, y menos aún controles genéticos que cuestan mucho dinero realizar y que, de no estar correctos, nos obligaría a retirar ese ejemplar de nuestro programa de cría.


Gracias por detenerte a leer estas recomendaciones.
Alfonso